viernes, 8 de junio de 2012

Monodesnudo o cómo exprimir todas las posibilidades

Monodesnudo nació como un proyecto personal de su líder y principal responsable, Cristian Arenós. Actualmente, la formación actual es "un grupo como tal", apunta este músico y compositor castellonense. Involucrar a músicos reclutados para dar forma a sus ideas no es el único mérito que puede atribuírsele. Cristian ha dedicado muchísimos años a componer y dar forma a Monodesnudo. Componiendo y descartando canciones; dando forma, arreglando y retocando las mismas hasta dejarlas al nivel que él mismo se exigía; o ampliando su formación como instrumentista y como cantante. Y también, desde que el proyecto tomó forma en 2010 con la presentación de su primer EP de tres canciones, aprovechando todas las posibilidades que las nuevas tecnologías le ofrecen para dar a conocer el fruto de tanto esfuerzo (en trabajo, pero también en dinero).

Durante el camino, Cristian Arenós se ha hecho empresario (regenta a medias una tienda de productos naturales y dietéticos en Benicàssim) y ha sido padre dos veces. Ha conseguido que su proyecto musical, en un principio personal e intransferible, se convierta en una banda sólida y solvente. En ello, el guitarrista Manel Brancal ha tenido mucho que ver por su valiosa aportación ya desde los momentos previos a la primera presentación de los temas. Pero la llegada de Ricardo Ten al bajo y Manolo Fernández a la batería ha terminado de consolidar la formación que dio a conocer el repertorio del  primer álbum, Ciudad Café, en directo.

Pasadas la presentaciones, esto viene a cuento de como Cristian ha exprimido o está exprimiendo todas las posibilidades de las nuevas tecnologías para difundir su música. "Soy consciente de que tener detrás una discográfica, por modesta que sea, ayuda muchísimo a dar impulso. Por esto estamos detrás de que sea una la que edite el próximo disco. Eso evitará muchos de los errores que cometimos con el primero", explica.
"Ser finalista en el certamen de videoclips de Medina del Campo con 'Que todos los días salgan así' fue un subidón de moral"
Pero, aparte de los errores, también ha cometido aciertos. Uno es el uso del soporte audiovisual, sobre todo con la ayuda de la fotógrafa y realizadora Anna Soler y el también realizador Toño Segurado. Con ellos dio forma a su primer clip, Chica Yo Yo, tema incluido en Ciudad Café. Soler también ayudó en el segundo vídeo, Que todos salgan así, que ha sido finalista en el VIII Certamen de Videoclips de la Semana de Cine de Medina del Campo, motivo por el cual ha sido publicado también la página de Radio Televisión Española. "Precisamente, porque lo hicimos en un formato más sencillo, este segundo vídeo ha tenido mucho más impacto que el primero. Tienen actualmente el mismo número de visitas en Youtube, pero Que todos los días... con mucho menos tiempo de estar colgado", señala Cristian. Además, grabó con doble cámara y aprovechando las condiciones de audio, la actuación que hicieron en octubre de 2011 en el Teatro Municipal de Benicàssim. Más abajo, se puede ver la canción Mario, el dromedario involuntario, de ese concierto.


Pero grabar vídeos y colgarlos en Youtube no es suficiente. Es evidente que Monodesnudo tiene su  propia web y también su lugar en las redes sociales más populares. Está en Facebook y Twitter. En esta segunda, con mejores resultados. "En Twitter te sigue quien quiere y la información que ofreces se canaliza mejor y a un público más interesado". En el lado contrario, Tuenti. "El perfil de usuario allí es más joven y, en ciertos estilos, se nota mucho la diferencia de intereses musicales que marca la barrera generacional. Yo, a los 20 y pico años, ya llevaba tiempo interesándome por el Rock&Roll", afirma. También tiene su Myspace y su Flickr. Pero, con todo, eso no le ha bastado. Los vídeos han de llegar a más gente que a los amigos y a los seguidores que ya están. Para ello, se dio de alta en una página como Movibeta. "Allí te das de alta y, por una cuota de 20 euros, puedes presentar tus trabajos en diez festivales distintos. Tanto si eres realizador de cortos, como si lo que quieres es, como en nuestro caso, dar a conocer un videoclip. Ellos lo envían a los festivales adecuados. Y, puede ocurrir, como en el caso de Medina del Campo, que seamos finalistas. La verdad es que aquello fue un subidón de moral", cuenta Cristian.
"Escribimos e-mails a 450 grupos de una ciudad para intercambiar información y conciertos, pero no respondió ninguno"
Otra herramienta, también obvia, es el correo electrónico. "Facilita muchísimo el trabajo para pedir y conseguir conciertos tanto dentro como fuera de la provincia, puesto que puedes enviar un dossier y enlaces para que sepan quién eres y qué haces", explica el cabeza de Monodesnudo. "Sin embargo, todavía hay gente que después de enviárselo todo, aún te dice lo de 'pásate y hablamos'. Pero a mi me falta tiempo ya para esas cosas, afortunadamente, con un correo se pueden pactar condiciones y dejarlo todo cerrado", añade. También ha usado el e-mail para contactar con otros grupos de otras ciudades y realizar intercambios de conciertos y de información de dónde conseguirlos, pero con pobres resultados. "En una ciudad, escribimos hasta 450 grupos, pero no respondió ninguno. Tan sólo hemos conseguido que respondieran dos grupos de Valencia, pero son procesos que van lentos. La gente tiene quehaceres y, a veces, cuesta sacar un hueco para estas cosas", lamenta.


Pero todavía hay más. El último (quizá ya el penúltimo o antepenúltimo) plan de Monodesnudo es presentarse a un festival de música online como Noise off Festival, que permite emitir un concierto de unos 30 minutos de duración realizado donde el artista o grupo prefieran (una sala alquilada, la playa, o una boca de metro). La emisión se realiza a través de la web oficial del festival pero esta también se puede ver desde las propias páginas de los grupos o de sus Facebook. Acaban de hacer las pruebas de emisión desde una sala de Castellón para, en breve, hacer ya la definitiva. Los grupos seleccionados, actuarán en un festival, ya off line a celebrar en Madrid en 2013. Hay fecha para inscribirse y enviar conciertos hasta diciembre de 2012.
"Las nuevas tecnologías facilitan mucho el inscribirse en cualquier sitio. Puedes hacerlo mientras das la papilla al niño. Una cucharada, rellenas un campo. Otra cucharada, rellenas otro"
Sin duda, Monodesnudo es un caso paradigmático de cómo exprimir las posibilidades que dan las nuevas tecnologías para dar a conocer una obra musical. "Sin ellas, no podría hacer tanto. Sobre todo por falta de tiempo. Inscribirse en cualquier sitio, cuesta poco. Puedes hacerlo mientras estás dando la papilla al niño. Cucharada, llenas un campo. Otra cucharada, llenas otro campo", cuenta Cristian. "Sin Internet, dependería demasiado de tener tiempo o de intermediarios".


jueves, 7 de junio de 2012

Hacer un videoclip. Entrevista a Pablo Serrano


Uno los avances más importantes que la tecnología ha traído a los músicos noveles y semiprofesionales es la posibilidad de producir vídeos. Es cierto que no siempre cumplen unos mínimos de calidad ya que la mayoría de ellos son filmaciones que se hacen con cámaras de uso doméstico o, incluso, con teléfonos móviles, en conciertos o en ensayos. A veces, quedan lo suficientemente apañados y sin ruidos de fondo como para mostrarlos en sus propios espacios en Internet. Pero otras veces sorprenden con clips más elaborados, de un nivel que podría ser calificado de profesional y con un resultado final de calidad.
Eso requiere cierta inversión en dinero pero, sobre todo, ponerse en manos de alguien que entienda de qué va esto. Pablo Serrano, pese a su juventud, ya ha demostrado una solvencia en esto del rodaje de videoclips. Por sus manos han pasado tres formaciones castellonenses, Skizophonic de Benicàssim, TanStupids de Castellón y Malnom de Vila-real.  También acaba de rodar otro, en formato más sencillo pero igualmente efectivo, con uno de sus grupos (además de realizador, es músico y fotógrafo), Viva Retrato. En esta entrevista cuenta sobre su experiencia como realizador desde sus triple perspectiva como artista.

P. ¿Cómo empezaste con la realización de vídeos?

R. Empecé haciendo el ciclo de Imagen en Almassora, donde aprendí ya nociones sobre fotografía e iluminación. Después de ello, no pude entrar por nota media a Comunicación Audiovisual en la UJI y me decidí por Publicidad, ya que allí podía poner más en práctica mi afición por la fotografía y la imagen. Compré una cámara Reflex, que ahora permiten también grabar en video y son más asequibles que una específica. Y con ella empecé a grabarlos. El primero más en serio fue el de Skizophonic. Con uno de mis grupos, Cartas a Theo, curiosamente, solo he hecho cosas más amateurs como grabar conciertos. También he hecho el curso Trastorn Visual en la UJI y algún corto como trabajo de clase en la carrera.

P. Tienes ya varios videoclips realizados con grupos de Castellón. ¿Algún proyecto más a la vista?

R. Tengo pendiente hacer trabajos con Cabeza de Medusa y Weikes Band.

P. Dices que tu primer trabajo serio fue con Skizophonic. ¿Cómo surgió lo de hacer videos para otros grupos que no fuera el tuyo?

R. Skizophonic y Cartas a Theo coincidimos en un festival de varios grupos en Oropesa. Allí, charlando, les propuse hacerles fotos y ellos me preguntaron si podía hacerles un vídeoclip. Aunque el reto me daba mucho respeto, acepté y la cosa salió muy bien. El hecho de tener conocimiento de fotografía creo que ayudó bastante por conseguir una iluminación adecuada y un buen efecto visual. El hecho de ser músico me ayudó a tener ese contacto.


P. A la hora de realizarlos, ¿sugieres tú las pautas o son los grupos quienes llevan ya una idea?

R. Siempre se deja muy poco margen a la improvisación y la estructura ha de estar bastante clara. De todas formas, hasta ahora, cada trabajo ha sido distinto. Con Skizophonic fue un intercambio de ideas, con TanStupids yo sugerí más cosas pero con Malnom ellos lo tenían más claro, puesto que su cantante, Manu, está ya vinculado al teatro. En cualquier caso, a la hora de hacer el montaje sí que dejo un poquito de margen a la improvisación.

P. ¿Cuál ha sido el impacto de los vídeos realizados por ti? ¿Has ganado premios o se ha alcanzado un número relevante de visitas?

R. No hemos conseguido premios, tan solo la satisfacción de haber conseguido un trabajo bien hecho. Tampoco sigo mucho el número de visitas conseguidas. Pero sí valoro mucho los comentarios que se hacen. Castellón es pequeño y todo se suele comentar, así que hay que tomar nota de ello.
"También la fotografía es importante para ayudar a transmitir la imagen de un grupo. El problema es que todo el mundo puede ser fotógrafo hoy en día".
P. ¿Cómo afecta a los músicos locales esta mayor facilidad de realizar productos audiovisuales?

R. No sólo los videos. También la fotografía es importante para ayudar a transmitir la imagen de un grupo. El problema es que todo el mundo puede ser fotógrafo hoy en día y para hacerse un book, llaman a un amigo que tenga una cámara y así se ahorran el dinero que puede costar una sesión de fotos. En el terreno de realización de vídeos hay menos intrusión.  Pero es algo que cuesta dinero de hacer y en Castellón hay pocos grupos profesionales o que apuesten por hacer esta inversión, lo que hace que sea más fácil destacar si se lleva a cabo. El contenido es importante, pero más encontrar algo que viralice el producto y le haga recibir visitas. Un ejemplo, son los de OKGO que, en su primer video,  con un plano secuencia en unas cintas de correr y con una sensación de cutrez lo que están haciendo es algo muy trabajado y divertido que llame la atención.


P. ¿Cuesta mucho realizar un video en tiempo y dinero?

R. Siempre se dedica un par de meses a la preproducción en los que se prepara todo. Desde los actores, al atrezzo, pasando por la búsqueda de escenario y de decorados,… El rodaje puede durar un par de días y el montaje suele ser más rápido que toda la preproducción ya que los grupos aprietan para ver el resultado lo antes posible. En cuanto a dinero, es costoso. Los materiales suelen ser caros. Una cámara, los objetivos, los focos o si se quiere hacer un travelling, todo eso no es barato. Siempre se trata de ahorrar en lo que se puede y se busca que alguien te deje su espacio para rodar o buscar lugares que no te cueste alquilarlos.
"El contenido es importante, pero más encontrar algo que viralice el producto y le haga recibir visitas". 
P. Y luego estará tu caché, claro.

R. Ahora cobro 500 euros por video realizado. Espero poder subirme el caché poco a poco, pero soy consciente de que aún estoy empezando.


P. Si tuvieras que decantarte por la música o por la realización ¿qué eligirías?

R. Por fortuna, son cosas diferentes y totalmente compatibles. De la música, no he ganado nunca dinero, pero de hacer videoclips , sí. El trabajo de músico está muy mal valorado, así que lo haces para ti y para tu satisfacción. Para ganarme la vida, esto tiene mejores perspectivas, pero no creo que me deje la música.





miércoles, 6 de junio de 2012

La presencia en la Red. Del Myspace a las redes sociales


Los músicos noveles, amateurs o semi profesionales (en donde se podrían englobar la mayoría de los que actúan y viven en una provincia pequeña como Castellón) siempre habían tenido una desventaja a la hora de difundir y dar a conocer su obra: la necesidad de intermediarios. Primero había que grabar una demo o maqueta en ciertas condiciones, lo cual era bastante caro. Incluso los modestos  multipistas que grababan en cintas de cassette no aseguraban un resultado decente aunque, con cierta habilidad, podría quedar apañado. Un estudio de grabación serio era caro de alquilar, aunque ya en los años 90 empezaron a aparecer estudios de presupuesto más moderado que eran capaces de, por un módico precio, grabar una demo más que digna.

Con una maqueta, fruto de sangre, sudor y lágrimas, ya se podían hacer tres cosas: buscar conciertos (los dueños de salas y locales solían exigirla), enviarla a los medios y buscar discográfica. Evidentemente, lo primero tenía un mayor éxito (aunque no tanto como el deseado) y lo segundo era tentar a la suerte. La autoedición de esa maqueta, aunque fuera en una modesta tirada en formato cassette, no era descartable. Y se podía vender después de los conciertos para compensar el gasto de la grabación. Las posibilidades que los equipos informáticos abrieron para la clonación de CDs barrió los cassettes y esas maquetas se convirtieron en discos autoeditados. A veces, por la vía legal, pero otras eran ediciones piratillas que buscaban lo apuntado antes, compensar los gastos.

También podía ocurrir que se fichara por una compañía discográfica, que hacía las veces de intermediario entre artista y público. Esta tenía los medios y el conocimiento para conseguir que los modestos objetivos de compensar los gastos fueran, incluso, un poco más allá y obtener ciertos beneficios. Y, con suerte, hasta alcanzar el éxito.

Las nuevas tecnologías no es que hayan variado sustancialmente esto. Pero sí han facilitado muchos de esos procesos. Los ordenadores pueden grabar mejor que aquellos multipistas de cassette. Quizá no como en un estudio profesional, pero han mejorado sustancialmente las calidades medias de las grabaciones caseras. Ya hemos apuntado a los copiadores de CD para hacer ediciones domésticas, pero la aparición de formatos comprimidos como el mp3 también permitió que las canciones registradas no tuvieran que estar recogidas en formatos físicos para poder enviarse. Unos pocos megas por archivo caben en el correo electrónico. Esto, por ejemplo, redujo sustancialmente ese gasto en mailing que se gravaba sobre un grupo o artista al promocionarse.

Y con la mención al correo electrónico, llegamos a Internet.  Los websites permiten a los músicos tener su propio hogar en el ciberespacio donde dar a conocer su obra e informar de sus actividades, así como de dejar a disposición de quien le interese un book de fotos o de colgar vídeos de sus actuaciones (el tema del audiovisual tendrá un desarrollo más adelante por su importancia propia). Pero crearse una web también es costoso. O tienes un amigo informático y generoso, o te dejas la pasta en pagar a un diseñador. Puede merecer la pena y ser muy satisfactorio, pero no siempre rentable.

Evidentemente, cuando se tiene una discográfica apoyando e invirtiendo dinero en un artista o grupo, esta se encarga de la web y de lo que haga falta. Aunque hay grupos que, pese a no tener un sello detrás, la tienen, como en el caso de Mr. Pink. Pero cuando no es así, es necesario algún método más asequible al músico novel o más modesto en medios. Y es en estas cuando aparece Myspace en 2003 para cubrir esta necesidad.

Myspace no está pensado específicamente en músicos, pero lo cierto es que estos lo aprovecharon (y aprovechan aún) más que nadie y de forma muy generalizada. De tal forma que hasta los que tienen contrato con compañías crean el suyo. Con un diseño previo (aunque personalizable, véase el caso de Furious People), permite colgar música, vídeos (también enlazados de youtube u otras páginas), fotos, agenda de conciertos y actividades, noticias propias y, como red social, el intercambio con otros usuarios. Durante la primera década del siglo XXI tuvo una importancia capital para que los músicos pudieran dar a conocer, sin intermediarios, su obra. Tanto a medios, como dueños de locales, como a discográficas. Pero, de un tiempo a esta parte, el uso de esta red de espacios personalizados ha descendido.

La irrupción de Facebook, Twitter o Tuenti ha restado popularidad al viejo Myspace. Aunque, por lo que este redactor ha observado en el último curso, se sigue usando. Un importante número de los grupos y artistas que han actuado en una sala castellonense desde octubre hasta junio de este año sigue usando y manteniendo actualizado su myspace en la actualidad, sin perjuicio de otras herramientas. Por lo menos, en lo que a artistas provinciales se refiere, pero también muchos de los foráneos.  Esta observación viene dada de la experiencia de haber realizado notas de prensa de esa sala en las que ha habido que hipervincular a los espacios propios de estos grupos o artistas en la Red. Y en muchos casos ha merecido la pena hacerlo al Myspace.

Pero sí es cierto que el edificio del myspace da la sensación de estar más vacío. Más que nada porque, como apunta Cristian Arenós, de El Mono Desnudo, los únicos usuarios activos son del gremio. “Con el Myspace ahora solo llegas a otros músicos. La gente está ahora en otros sitios y hay que buscarla”. Y esa gente está en las nuevas redes, sobre todo en Facebook, (véase, por ejemplo a Puk*2), aunque no hay que descartar las otras. Twitter, porque hay que estar allí si se obtiene relevancia para que puedan seguirte. Tuenti, por ejemplo, tiene un perfil de usuario más determinado pero si se quiere llegar a él,  también es conveniente. De hecho, es conveniente no descartar nada.  La aparición del Bandcamp para la escucha y descarga (gratuita o de pago) aumenta el número de puertas abiertas en la Red y no son pocas las formaciones que están migrando del Myspace allí para dar a conocer sus canciones, como es el caso de bandas como Balloon Flights.

Internet facilita las opciones de hacerse visible pero no es la panacea democrática que se ha creído. Gracias a los nuevos medios, se evitan incomodidades y se abaratan los medios de autopromoción. Pero convertirse en un fenómeno mediático sigue dependiendo y mucho (aunque si bien es cierto que ya no exclusivamente) de pertenecer a una compañía discográfica que disponga de medios, dinero para promocionar y de expertos en comunicación que faciliten la viralización de una canción o de un artista. Y, en esto, el formato audiovisual  es absolutamente clave puesto que todos los fenómenos musicales de Internet vienen acompañados de imagen en movimiento. El audio por si solo ha dejado de ser suficiente. Pero, sobre esto, nos extenderemos más adelante como ya hemos apuntado arriba.

En cualquier caso, se puede llegar a una conclusión. Las nuevas tecnologías han facilitado muchísimo en los últimos 15 años el trabajo de autopromoción del músico en una serie de puntos:

  1.      Grabaciones caseras de demos mejor calidad.  
  2.      El almacenamiento comprimido del audio que permite abaratar su envío por el correo electrónico y su subida al ciberespacio para que sea escuchada o descargada desde allí.
  3.          Espacios propios  en Internet para darse a conocer.
  4.      Presencia en Redes Sociales, cerca del público potencial sin salir de casa.
  5.          Mayor facilidad de producir productos audiovisuales, de mejor o menor calidad en  imagen y sonido, que ayudan a la visibilidad de un artista.


Y se puede dar fe de que estas cosas, no sólo no se están desaprovechando sino que ya son, cada vez más, una actividad habitual, incluso cotidiana, en los músicos de todo el mundo. Y, por supuesto, en los de Castellón.